
Los Estados Unidos están en guerra contra Irak. Muchas tropas fueron
movilizadas y las autoridades gubernamentales frecuentemente hablan sobre
la guerra. Se hacen numerosas declaraciones sobre el intento de destrucción
del régimen de Saddam Hussein.
Es
posible que los niños no comprendan la política de esta
situación. Para muchos de ellos, especialmente para los más
jóvenes, la guerra es un evento lejano y no le prestan atención.
Pero es probable que muchos otros se encuentren confundidos. Ellos ven
que hay un desplazamiento de padres para la guerra y que están
abandonando a sus hijos. El hecho de ver a los niños en las noticias
atrae la atención de otros niños. Ellos podrían preguntarse
si sus propios padres van a ser llamados para ir a la guerra. Los niños
se enteran sobre la muerte de algunos soldados en todas las partes involucradas
y podrían preocuparse sobre la seguridad de la gente que conocen
y la de los desconocidos. Los niños de más edad pueden estar
confundidos al escuchar las distintas opiniones y recomendaciones. Se
usan muchas palabras con las cuales ellos no están familiarizados.
Algunos padres están siendo desplazados
Existen presiones especiales para los niños cuyos padres están
siendo desplazados. Ellos tienen que lidiar con el hermetismo, la incertidumbre,
la separación y los cambios significativos de su estilo de vida.
Ellos no estarán enterados del lugar de destino del miembro de
la familia ni tampoco de su momento de partida, y ni siquiera de si él
o ella regresarán. El padre o la madre que se queda con el niño
tendrá que asumir papeles diferentes. Si ambos padres son parte
de las Fuerzas Armadas, los niños tendrán que ajustarse
para vivir con otros parientes o padres sustitutos. Al enterarse de la
muerte de otros soldados, los niños podrían encontrarse
muy atemorizados. Podrían miran la televisión constantemente
con el deseo de ver una imagen de la persona que aman. Esa imagen puede
ser un saludo amistoso o una persona en el medio de una tormenta de arena
o de un conflicto activo. El contacto de los niños con los medios
de difusión deberá ser muy limitado y todos tendrán
que volver a ajustarse cuando el miembro de la familia regrese a casa.
Los niños podrían estar confundidos
Puede ser que los niños, en su mayoría, se encuentren confundidos
como consecuencia de los actuales eventos y esto varíe dependiendo
de la edad. Los niños más pequeños escucharán
una cantidad de palabras con las que no están familiarizados y
quizás no comprendan su significado. Muchos niños podrían
confundirse entre Afganistán, Irak e Irán. Podrían
confundir a Osama bin Laden con Saddam Hussein. Existen buenas razones
para tal confusión y muchos adultos también se encuentran
en el mismo estado. Los niños, especialmente los más pequeños,
también confunden la fantasía con la realidad y los eventos
y personalidades históricas con aquéllos de la actualidad.
Puede ser que conecten eventos actuales que no están relacionados
entre sí, como el hecho de asumir que un accidente aéreo
o un desastre producido por las condiciones climáticas tengan algo
que ver con el conflicto en Irak. Pueden sentir una mayor sensibilidad
hacia la guerra y la violencia en general después de los eventos
del 11 de septiembre de 2001.
La guerra podría representar un nuevo tema para los padres
Los padres, en su mayoría, no incluyen a la guerra en sus conversaciones
diarias con los hijos. Algunos nunca hablan del tema. La presente autora
ha llevado a cabo entrevistas con hijos y padres que comenzaron varios
meses después de los ataques del 11 de septiembre. Casi el 25%
de los padres expresó que nunca le habían hablado a sus
hijos sobre la guerra. Más del 40% de los hijos dijo no haber conversado
con sus padres sobre el tema. Esto significa que algunos padres pensaron
que habían hablado acerca de este tópico pero sus hijos
no lo recordaban o no lo identificaban. Por lo tanto, algunos padres tendrán
que conversar sobre el tema con sus hijos por primera vez y otros tendrán
que repetir algunas cosas que dijeron anteriormente. Para hablar sobre
la guerra se necesita llevar a cabo más de una conversación.
Existen actitudes opuestas sobre la guerra
Algunas personas están trabajando arduamente para ponerle fin a
la guerra mientras que otras la apoyan activamente. Los niños se
enterarán sobre las protestas y las marchas pacifistas y los discursos
y acciones para apoyar la actividad militar o las tropas. Posiblemente
deseen saber cómo sus padres se sienten sobre el tema. Los padres
tienen que explicar cuál es su opinión. Ellos pueden describir
cómo están actuando al respecto y también pueden
averiguar con sus hijos cómo éstos desean expresar su opinión.
Qué ocurre si los padres están en contra de la guerra
La mayor parte de los niños piensan que la guerra es algo malo.
Por lo tanto, podrían sentirse cómodos con la decisión
de que los padres se opongan a ella. Pero ellos van a escuchar muchas
cosas que apoyan a la guerra. Puede resultar difícil expresar una
opinión abiertamente en contra de la decisión del gobierno.
Puede ser que los niños no comprendan cómo los padres apoyan
a su país pero están en desacuerdo con su forma de actuar.
Quizás deseen saber cómo apoyar a las tropas a pesar de
estar en contra de la guerra. Los padres pueden conversar con los hijos
sobre el significado de la democracia y las causas por las que están
en contra de la guerra. Ellos pueden ayudar a sus hijos para que aprendan
a discernir entre su apoyo a las tropas y el apoyo a la decisión
del gobierno para ir a la guerra.
Si
los hijos también se oponen a la guerra podría ser beneficioso
hablarles sobre cómo deben expresar su opinión. Es posible
que tengan amigos que apoyen a la guerra o amigos cuyos parientes se encuentren
luchando en ella. Los padres pueden ayudarles a cómo disentir sin
ser irrespetuosos ni desleales. Les pueden ofrecer oportunidades para
que hagan una elección. Los padres pueden estimularlos a dibujar
o escribir cartas dirigidas a los que toman decisiones. Si están
interesados, permítales participar en demostraciones.
Qué ocurre si los padres apoyan la campaña bélica
Los padres deben recordar que, en general, los niños piensan que
la guerra es algo malo. La mayoría de los padres también
piensa que la guerra es mala pero podría considerar que es la mejor
manera de abordar el problema, en determinadas situaciones. No es fácil
que los niños traten de comprender que a veces algo malo podría
ser una buena elección. Los padres deben explicarles las razones
por las que apoyan esta guerra teniendo cuidado, sin embargo, de enseñarles
que la violencia no es siempre la mejor forma de resolver los problemas.
Si
los hijos también están a favor de la campaña bélica
sería recomendable ayudarlos a aprender cómo expresar su
propia opinión al mismo tiempo que apoyan la de otros. Es posible
que tengan amigos que estén en contra de la guerra. Los hijos pueden
aprender a escuchar a otra gente aunque se encuentren en desacuerdo con
ella. Ayúdelos a encontrar formas para expresar su opinión.
Recomendaciones útiles y advertencias
• Escuchen y hablen. Dígale a los niños que está
bien hablar sobre la guerra y la paz. Escuche por si existiera algún
malentendido. Permítales guiarlo durante los debates. Recuerde
que es probable que ésta no sea la única discusión
sobre el tema.
•
Tenga en consideración el uso de libros y medios artísticos
para la comunicación. Los niños pueden expresar las ideas
mediante dibujos si no las saben transmitir con palabras. La lectura de
un libro sobre un tema en particular lo convierte en menos intimidatorio.
Es más fácil hablar sobre otra persona que hablar acerca
de nuestros propios sentimientos. También puede ser más
fácil hablar sobre guerras pasadas y luego tratar de aplicar las
ideas a la actual.
•
Tenga cuidado sobre el hecho de presentar al otro lado como el enemigo.
Para los niños es más beneficioso hablar sobre “malas
acciones” en lugar de “gente mala”. Ayúdelos
a comprender que la gente puede elegir su propia conducta. Aún
si han hecho algo malo en el pasado pueden tomar la decisión de
hacer algo bueno en el futuro. Ayúdelos a comprender que hay gente,
gente con familia e hijos, en ambos lados de este conflicto.
•
Ayude a que los niños entiendan que los Estados Unidos no están
enojados con el pueblo iraquí. Explíqueles que los líderes
de nuestro país están disgustados con las decisiones del
otro gobierno.
•
Ayude a que los niños comprendan las diferencias religiosas. Explíqueles
que el Islam es una religión que practica mucha gente en el mundo.
Ayúdelos a entender que la mayoría de la gente musulmana
ama la paz y es cordial.
•
Tranquilice a los niños pero sin ignorar los horrores de la guerra.
Converse sobre lo que usted y otras personas van a hacer para mantener
la seguridad del niño. Hable sobre la gran distancia de los combates
militares pero no ignore las cosas terribles que ocurren en la guerra.
Los estudios han demostrado que a los niños les importa la gente
de otros países, además de la de su propio país.
Apoye sus actitudes humanitarias.
•
Enséñele a los niños qué se puede hacer en
lugar de la guerra. Hable sobre las alternativas. Explíqueles qué
pueden hacer los gobiernos y la gente para minimizar la posibilidad de
una guerra.
Abril
de 2003
Traducido
por The Spanish Connection
ansieber@ix.netcom.com
www.thespanishconnection.biz

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